Esta es una historia muy sencilla pero no por eso menos interesante. La otra noche fuimos unos amigos a cenar a un japonés en Terrassa. Cuando lleguemos para no perder la costumbre pregunte donde estaban los aseos (es típico en mi, cuando salgo al momento busco o un aseo o una botellita de agua, soy peor que un niño pequeño :)) .Cuando entre al aseo, vi encima del mármol donde se lavan las manos, un móvil, Por cierto era un modelo Samsun. (De los que se abren) y claro yo como soy un poco curiosa por no decir chafardera que queda peor. Lo mire y vi que había escrito un mensaje corto que decía algo así como a ¡tomar viento! (más o menos, queda más fino, dicho así) :)ni si quiera lo toque, pues como voy muy sobrada de imaginación empecé a acordarme de algunas películas como “Arma letal” donde siempre hay bombas escondidas en sitios menos esperados o “La última llamada” donde coges el teléfono y resulta que es un francotirador loco que esta apuntándote .El caso es que lo miraba estábamos el teléfono y yo, solos en el aseo y algo en mi decía:
-cógelo y dáselo a unos de los japoneses que habían, pero claro otra parte me decía:
- y a ti que te importa déjalo ahí y el que lo haya dejado, cuando se le pase el mosqueo ya volverá…
Salí de allí contando a mis amigos la pequeña anécdota y me dijeron que porque no lo había cogido jeje. Si cuando digo que esto de tener tanta imaginación pasa factura…
A veces resulta curioso como reaccionamos ante pequeñas circunstancias, depende del momento, depende de cómo estés tu (si vas sobrada de imaginación) depende del día. En fin todo depende. ¿De qué? No se pero depende…
¡FELIZ FINDE!

