Que delicadas son las amapolas, recuerdo cuando era niña, yo tendría unos 12 años y en frente de mi casa habían unas viñas (que con el tiempo sustituyeron por naves industriales).Yo solía correr por ahí, también habían arboles algarrobos y también las amapolas. Una tarde, le cogí un ramito a mi madre, y cuando iba subiendo las escaleras a mi cuarto piso, ya no quedaban pétalos y me puse a llorar, puesto que mi madre cuando abrió la puerta y me vio ,pensó :) "esta niña está loca, me viene con unas ramas peladas de flores". Pero claro al día siguiente volví, porque soy bastante cabezona! pero otra vez me paso igual, esta vez llegaron dos flores, así que decidí irme a campo abierto que estaba justo arriba y allí mire y habían unas ramitas amarillas que parecen platanitos pequeños cuando están cerradas, se llaman (Genista hispánica) y me dije estos si! y cogí un buen ramo de ellas y se las lleve, hasta que mi madre me dijo que parara, ya, de llevarle tantas ramitas (me puse un poco pesadita con el tema ).Yo aprendí a que las amapolas, estaban mejor allí , pues hay flores que no están hechas para cortarlas, y hay veces en la vida que, es mejor no insistir, y aceptar las cosas tal y como son...

















